Negro 85

2 comentarios:

  1. Pero en aquella Atlántida estuvimos vivos y fuimos amados.
    Tú, Bandera Roja nuestra, yaces en el charco de un mercado.
    Prostituidos mercaderes te venden por divisas.
    Dólares, francos yenes.
    Yo no tomé el Palacio de Invierno del zar.
    Ni asalté el Reichstag de Hitler.
    Ni soy lo que llamarías un comunista.
    Pero te acaricio, Bandera Roja, y lloro.

    Yevgueni Yevtushenko 1.03.2.017 R.I.P.

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    1. La muerte del gran Yevtushenko fue este mes, disculpen la errata.

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